México responde a las 54 “barreras” señaladas por EE. UU. en el T-MEC

Ante la difusión de un informe estadounidense que cataloga diversas políticas mexicanas como “barreras no arancelarias”, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue tajante: México ha atendido puntualmente cada señalamiento sin comprometer los sectores estratégicos que pertenecen a la nación.

La mandataria reveló que su administración identificó 54 medidas cuestionadas por el gobierno de Estados Unidos. A través de mesas de trabajo y paneles de controversia, la gran mayoría de estos puntos han sido aclarados o resueltos bajo una premisa clara: la soberanía no se negocia, se explica.


Energía: Participación regulada, no cerrada

Uno de los puntos de mayor fricción en el informe es la supuesta limitación a la inversión privada en energía. Al respecto, Sheinbaum aclaró que el modelo mexicano no es de exclusión, sino de equilibrio soberano.

  • Esquema 54/46: La Comisión Federal de Electricidad (CFE) mantiene el 54% de la generación, mientras que el sector privado tiene garantizado el 46%.
  • Marco Legal: La inversión privada está permitida y bienvenida, siempre que se ajuste a las reglas que garantizan la estabilidad del sistema eléctrico nacional.

El campo y el medio ambiente: Maíz y Glifosato

La postura de México respecto a la biotecnología y la salud pública también fue un eje central de las respuestas a los socios comerciales.

  1. Maíz Transgénico: Se reiteró que la siembra de maíz genéticamente modificado no está permitida en territorio mexicano, protegiendo las variedades nativas y la biodiversidad.
  2. Glifosato: Tras un panel donde Estados Unidos obtuvo resultados favorables en ciertos aspectos técnicos, México ha mantenido el diálogo para transitar hacia alternativas más seguras sin romper las cadenas de suministro.
  3. Minería y Fracking: La presidenta recordó que estas restricciones obedecen a un mandato de protección ambiental y soberanía sobre los recursos naturales.

Telecomunicaciones y Competencia

Sobre los señalamientos de preponderancia en el sector de telecomunicaciones (mencionando específicamente a Telmex y Telcel), la presidenta destacó que México cuenta con un nuevo organismo regulador (en el marco de la reciente reforma administrativa) diseñado para:

  • Garantizar la competencia efectiva.
  • Evitar prácticas monopólicas.
  • Implementar esquemas de pago por el uso del espectro que incentiven la conectividad universal en zonas remotas.

“Aclaraciones, no concesiones”

Sheinbaum Pardo concluyó que, si bien el diálogo es permanente y necesario para la salud del T-MEC, la posición de México ha sido la de ofrecer precisiones técnicas y legales. “En todos los casos se trató de aclaraciones, sin ceder en aquellos temas que se consideran parte de la soberanía nacional”, puntualizó.

Con esta postura, el Gobierno de México busca llegar a la revisión del tratado en 2026 con una lista de controversias reducida al mínimo, pero con las líneas rojas de la Constitución bien trazadas.

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