Ante el cuestionamiento sobre la ausencia de senadores del Partido del Trabajo en la discusión del llamado Plan B en comisiones, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, señaló que corresponde a dichos legisladores explicar su postura. Indicó que existen distintas interpretaciones y posicionamientos en torno al tema, particularmente sobre la revocación de mandato.
Explicó que la propuesta del gobierno contempla que este ejercicio pueda realizarse a la mitad del sexenio o un año después, lo que ha generado desacuerdos entre diversas fuerzas políticas. Señaló que, en los últimos días, el debate público se ha centrado en las implicaciones electorales de este mecanismo, dejando de lado otros temas como la reducción de privilegios.
La mandataria sostuvo que algunos partidos consideran que la inclusión de la revocación de mandato podría afectar sus resultados electorales, al asumir que la presencia de la presidenta en la boleta favorecería a Morena. Sin embargo, aclaró que este ejercicio no implicaría campañas a favor de ningún partido, al tratarse de una consulta ciudadana independiente de los procesos electorales.
Añadió que incluso se ha propuesto que no se utilicen tiempos oficiales de radio y televisión, limitándose únicamente a informar sobre la realización del ejercicio. No obstante, insistió en que persisten preocupaciones políticas entre algunos actores, lo que podría influir en su decisión de respaldar o no la iniciativa.
Finalmente, Sheinbaum destacó que la revocación de mandato fue incorporada a la Constitución durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador y consideró importante que la ciudadanía tenga la posibilidad de evaluar el desempeño del titular del Ejecutivo. Subrayó que la propuesta también busca optimizar recursos al plantear que este ejercicio pueda realizarse junto con las elecciones de 2027, aunque su aprobación dependerá del análisis y decisión del Senado.

