La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, advirtió que la reanudación del conflicto entre Israel e Irán tiene implicaciones para la economía mundial, debido a que se trata de un fenómeno con repercusiones internacionales tanto en el ámbito humanitario como en el económico. Señaló que la escalada bélica puede afectar los mercados energéticos y generar presiones sobre los precios de diversos productos a nivel global.
Explicó que una de las principales preocupaciones es la situación en el Estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del petróleo destinado a países de Asia y Europa. Indicó que cualquier reducción en el suministro que circula por esta ruta estratégica podría provocar incrementos en los precios internacionales del petróleo y generar problemas de abastecimiento de combustibles en distintas regiones del mundo.
La mandataria destacó que, en el caso de México, no existe un riesgo inmediato de desabasto, ya que el país cuenta con producción propia de gasolina, diésel y turbosina. Añadió que, en caso de ser necesario, también existe la posibilidad de importar combustibles desde Estados Unidos, donde se dispone de oferta suficiente para complementar la demanda nacional.
No obstante, reconoció que el principal impacto para México podría reflejarse en los precios. Ante ello, recordó que el gobierno cuenta con mecanismos para amortiguar estas variaciones, entre ellos la reducción o eliminación temporal del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a los combustibles. Asimismo, destacó los acuerdos voluntarios alcanzados con gasolineros para mantener el precio de la gasolina Magna por debajo de los 24 pesos por litro y el diésel en 27 pesos por litro, medidas que han contribuido a preservar la estabilidad de los precios en el mercado nacional.

