La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio a conocer detalles sobre su reciente reunión con el embajador de Estados Unidos y aclaró la situación en torno a las tarifas comerciales impuestas por el gobierno de Donald Trump. La mandataria confirmó que México se mantiene exactamente en las mismas condiciones comerciales que hace una semana, desmintiendo la imposición de un nuevo gravamen adicional.
La aclaración surge luego de que la administración estadounidense sustituyera la medida arancelaria que vencía esta semana por una nueva disposición amparada en la Sección 301.
La evolución del esquema arancelario
La jefa del Ejecutivo hizo un recuento de las decisiones unilaterales tomadas por Washington y cómo han impactado a las exportaciones mexicanas:
- Intento de arancel general (25%): Entre enero y febrero de 2025, el gobierno estadounidense planteó un arancel del 25% a todos los productos mexicanos, el cual fue pospuesto tras negociaciones telefónicas directas.
- Arancel Cero vía T-MEC: Posteriormente se definió que los productos amparados por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) mantendrían arancel cero, mientras que los bienes fuera del acuerdo pagarían un 25%.
- Reducción al 10%: Tras un fallo de la Suprema Corte de Justicia de EE. UU. que invalidó ciertas tarifas, el gobierno estadounidense fijó un arancel general del 10% para todo el mundo, bajando el cobro a los productos mexicanos fuera del T-MEC de 25% a 10%.
¿Cómo operará el nuevo decreto de la Sección 301?
Ante el vencimiento del esquema anterior, la Casa Blanca emitió un nuevo decreto basado en la Sección 301, enfocado en sancionar la importación de productos elaborados con trabajo forzado a nivel global.
Pese a este ajuste legal interno de EE. UU., las reglas del juego para el comercio exterior de México no sufren alteraciones:
- Exportaciones bajo el T-MEC: Conservan el arancel cero (con las excepciones ya conocidas del acero y la industria automotriz/vehículos).
- Exportaciones fuera del T-MEC: Mantienen la tasa del 10%, la cual no es acumulativa ni representa un cobro extra respecto al que ya venía aplicando.
“México queda exactamente en las mismas condiciones que hace una semana. En este momento, no tenemos un nuevo arancel adicional al que ya existía previamente”, puntualizó la presidenta Sheinbaum.
En busca de un acuerdo de largo plazo
La mandataria reconoció que estas medidas responden a una nueva visión proteccionista de la economía estadounidense orientada a imponer tarifas al resto del mundo.
No obstante, calificó la reunión con el embajador como un encuentro constructivo y adelantó que su gobierno continuará trabajando de manera coordinada con Washington para alcanzar un acuerdo comercial de largo plazo que brinde estabilidad y certidumbre a la relación bilateral.

