La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que el país debe avanzar hacia un consenso sobre el uso de teléfonos celulares en las escuelas y abrir una discusión colectiva sobre la regulación de las redes sociales, al considerar que sus efectos en niñas, niños y adolescentes representan un tema de interés público.
Señaló que las escuelas son el principal espacio para el aprendizaje y la socialización, por lo que el Estado tiene la responsabilidad de establecer reglas claras, tanto en los planteles públicos como en los privados. En ese sentido, indicó que uno de los primeros pasos consiste en evitar el uso de teléfonos celulares dentro de las escuelas, medida en la que, dijo, diversas entidades federativas ya han comenzado a avanzar.
Respecto a las redes sociales, sostuvo que cualquier regulación debe surgir de un debate amplio y no interpretarse como una prohibición impuesta por el gobierno. Explicó que la discusión debe centrarse en la responsabilidad de las empresas que operan estas plataformas y en los efectos que pueden tener sobre el desarrollo de la infancia y la adolescencia.
La mandataria comparó este proceso con regulaciones que ya existen en México en materia de salud pública, como las restricciones a la publicidad del tabaco, la regulación de la comida chatarra y los impuestos al alcohol. Recordó que dichas medidas fueron adoptadas con base en evidencia científica sobre sus efectos nocivos y señaló que el fenómeno de las redes sociales debe analizarse bajo una lógica similar.
Sheinbaum reconoció que estas plataformas ofrecen beneficios importantes al facilitar la comunicación entre las personas y mantener el contacto entre familias. Sin embargo, advirtió que también pueden generar mecanismos de adicción, por lo que consideró indispensable que la población conozca estos riesgos para tomar decisiones informadas sobre su regulación y su impacto en el desarrollo de las nuevas generaciones y en el futuro del país.
